A veces rima, otras... ojalá

Rimas asonantes que nos encontramos en el azar de los días...

7/18/2006

Tan sencillo.

Su amor era muy sencillo

Los soltaron por aburrimiento.
Y no hubo nadie que creyera las explicaciones del hombre y la mujer.
En realidad, su amor era tan sencillo.
El miraba en la tele el fútbol, y ella, las telenovelas. Era sólo por eso que se olvidaron que en otro tiempo estuvieron enamorados y se miraban el uno al otro.


Sin permiso de Mario Benedetti... ;-)

6/26/2006

Benedetti

Su amor no era sencillo

Los detuvieron por atentado al pudor.
Y nadie les creyó cuando el hombre
y la mujer trataron de explicarse.
En realidad, su amor no era sencillo.
El padecía claustrofobia, y ella,
agorafobia. Era sólo por eso que fornicaban en los umbrales.


Maravilloso Mario Benedetti.

6/11/2006

Des- aparecer

El otro día me quede sin café. Sin té. Y es lo que tiene.
El Nescafé de toda la vida. Un sobre, descafeinado.
Detrás, des- aparecer.
Y estoy de acuerdo.
Quitarme de enmedio y que nadie sepa donde estoy.
Ni móvil, ni teléfono, ni mapa, ni ruta.
Sólo yo. Y que me busquen.
Diría Arturo Pérez-Reverte: no me cogeréis vivo.
Pues eso.

6/02/2006

Para Elba


Tenía bajo los ojos sombras de lirios morados. Las fiestas del barrio y el trabajo. Bajo su ventana, músicos con ascendente hippie besan el micrófono: prueba prueba 1 2 prueba. La tarde huye. El calor regresa. Entre las sábanas blancas, volteretas desesperadas. Prueba prueba dormir dormir. Descalza junto a la ventana, aparta la persiana y grita: ¡basta! Abajo, uno de los músicos de estirpe hippie, ve cómo se mueve una persiana. Luego, el grito. Entre el sintetizador y la batería, la ilusión. Cree reconocer una llamada. Desde el lunes está enamorado de unas sombras de lirios morados. Sube las escaleras y, unas horas después, entre las sábanas blancas, dos cuerpos hacen cabriolas con delectación.

5/30/2006

Oculto lenguaje


Ilustración de
Álvaro Manjón Tiedra para
el bello cuento Nushu
de ailice

5/26/2006

Nushu

Viven en una comarca cubierta de vegetación. El pueblo rodea un lago, tranquilo. Las barcas pescadoras abundan en los días calmos. Si el viento llega apresurado, del oeste, cambia el paisaje. Pocos peces llegan a las cocinas.
Muchas casas alejadas de la costa, están habitadas por agricultores. Plantaciones de arroz: surcos verdes sobresalen del agua quieta, en las hondonadas del terreno.
Es un pequeño universo que unifica: peces, barcas, verde, azul, hombres y las pocas mujeres que salen de sus casas; calladas, pasos rápidos, pies pequeños, muy pequeños, ojos rasgados, sonrisa dibujada.
En la temporada de lluvia las viviendas parecen enlutar.
Amanecer y crepúsculo son un solo color.
De noche, pocas luces salpican el manto de terciopelo oscuro que todo cubre y agrupa.
Hoy las sombras aguardan el momento, el instante esperado. La dulce combinación del pasado amargo y el presente con un nuevo sabor.
Apenas iluminadas, manos femeninas trabajan sobre tablillas de madera clara. Los pinceles finos, deslizan color y forma sobre la caligrafía secreta. Es el último signo, el que tardó en surgir luego de haber ideado, entre todas, más de dos mil signos. Los ojos son casi una línea húmeda que observan la gestación y se agrandan como si no comprendieran lo que está delante de ellos Ha nacido el Nushu. Tan necesario como alimentar el cuerpo. Las mujeres reunidas beben té caliente, por primera vez las sonrisas son verdaderas.
El viento golpea las paredes. rebelde, igual que ellas, tal vez resentido; ya no le confiarán sus secretos, ahora pueden escribir y leer con un lenguaje propio.
La felicidad, esa pequeña porción de felicidad brotará en cada palabra. Nadie sabrá si del pecho o pintada en las paredes del miedo a no permanecer o son parte de un sueño, nacido en ojos suaves como el agua, después de tanto llorar su ignorancia.
Los hombres duermen sin notar la ausencia de sus esposas, hijas, hermanas. Nunca la notan. Hace años que ellas se reúnen, discuten, dibujan, crean. Letras y sonidos. Palabras que serán repetidas por otras mujeres que tampoco tuvieron acceso a la escritura.
No importa el frío, la lluvia, las campesinas sonríen, han hecho una revolución, una proeza. Igualaron a los hombres, lo callan.
El viento pasea por el pueblo que envuelve al lago, susurra en las ventanas lo que aprendió: nushu, repite. Nushu grita a veces. Nushu aúlla colándose por grietas.
Las gotas persistentes hablan también el nuevo lenguaje y lo dejan escrito sobre los techos brillantes: Prohibido leer, prohibido escribir. Arrepentida, la lluvia pasa un borrador en un ímpetu de agua derramada.
Esas palabras ya no tienen sentido.
Adentro la risa callada de las mujeres parece adivinar el mensaje.

5/22/2006

De quimeras me alimento, con simplezas me contento



Hay un pintor que escribe versos mientras fotografía largas carreteras bordeadas de álamos cada vez más solitarios. Hay un escritor que se hace oír con una voz cálida que vibra cual cuerdas de guitarra. Se llama Manuel García. Manolo. Nació en Poble Nou (Barcelona) hacia la mitad del siglo XX, sus padres, habían emigrado a Cataluña desde Albacete. Tiene una hermana, Carmen, que se dedica también a esto de la música. Y lo hace bien. ¿Genes o sueños compartidos?
Yo, que soy salmantina y me enorgullezco de tantos poetas como tenemos por estas tierras, ¿por qué este autor? Porque mi patria es el lugar donde el espíritu apacenta Y la poesía de Manolo me acompaña en días raros y alegres, cuando escribo o leo, cuando paso el plumero por entre los estantes de mi vida.Más